Harry Kane: un crack en la era de los monstruos :: Olé

Naturalmente, hablamos de Lionel Messi desde hace décadas. De Cristiano Ronaldo. Más cerca en el tiempo, de Kylian Mbappé. De Erling Haaland, de Vinicius. En su momento, de Neymar, hoy con mucho menos protagonismo. Pero detrás de todos esos monstruos hay otro gigante. Uno que lleva más de una década haciendo goles al por mayor y que, tal vez por su perfil bajo y por una selección inglesa que no lo ha acompañado (en performance colectiva o títulos), nunca acaparó la atención que merece. Es Harry Kane, que este miércoles volvió a desplegar todo su repertorio para rescatar al equipo de Thomas Tuchel contra RD Congo.
Ante todo, Kane es un 9 de números abrumadores. Números que hablan por sí solos: 2 80 goles en 435 partidos con Tottenham, 146 tantos en 147 encuentros con Bayern Munich (un equipo alemán que lo ayudó para romper su inédita sequía de títulos), 84 gritos en 118 presentaciones con Inglaterra. Y hay más. Es el goleador histórico de los Tres Leones y el que más veces convirtió para su selección en una Copa del Mundo: 13 tantos, superando la marca que ostentaba Gary Lineker desde 1990.
Su registro mundialista también lo ubica entre los mejores de todos los tiempos. Comparte el sexto puesto de la tabla de goleadores con el francés Just Fontaine. Solo tiene por delante a leyendas como Gerd Müller (14), el Fenómeno Ronaldo (15), Miroslav Klose (16), Mbappé (18) y Messi (19). Un lugar para privilegiados. Y Harry ahí está.
Pero Kane es mucho más que un goleador de estadísticas alucinantes. Es un 9 con una capacidad técnica que hoy escasea en el fútbol mundial. Puede salir del área y hacer las veces de conductor. Es cierto, no será el más veloz, pero es lo suficientemente inteligente para guiar un ataque y hacer jugar a sus compañeros en corto o largo con un cambio de frente. Y vivo para ubicarse de espaldas, aguantar la pelota y descargar para sus pares. Completísimo. Dentro del área, te aniquila: de cabeza, como en el 1-1 ante los africanos. O como en el gol de la victoria, con un fierrazo imparable con el pie.
“Los detalles te hacen mantener el nivel más alto. Messi y Cristiano son la cumbre de eso”, dijo con la humildad que siempre lo caracterizó tras la clasificación a octavos. Lejos de ruborizarse, consciente del lugar que ocupa, pese a sus cifras escalofriantes. Un señor, sin entrar en polémicas, lejos de querer acaparar los flashes y sabio como lo que es dentro de la cancha. Entiende en qué epoca vive: un crack que vive en la misma era de los monstruos.
El doblete de Kane ante Congo
Fuente: www.ole.com.ar




